Vagamos por el mundo sin saber quienes somos en realidad, somos una masa de carne y huesos, cuyo sentido o significado es banal, pero al final no importa por que no somos nada en si. No importa, nada importa, todo lo que sentimos y vemos, hasta lo que pensamos es producto de nuestro encariñamiento o el sentido afectivo que sentimos los unos por los otros y eso si, es una experiencia, pero como todas tarde o temprano va a lastimarnos. Pero, ¿qué es esta vida sino dolor humano? Dolor que sentimos por que nuestro egoísmo no fue satisfacido y eso es el dolor, el producto de una negación, una negación que era producto de un deseo que no se cumplió.
Así de simples somos los seres humanos, somos espectros mundanos vagando por una realidad queriendo que nos conozcan, queriendo que nuestro existir no sea en vano, pero lo es, lo es por que sólo nos preocupamos por nosotros, cada aspecto, cada acto tanto de bondad como de humildad es egoísmo, es una sátira a lo que somos, nos burlamos por que sabemos que es verdad, que no somos lo que creíamos ser o lo que deseamos ser.
El dolor es parte de la vida, es algo crucial que nos hace sentir vivos, que nos ´hace pensar que valemos algo, así de egoístas somos. Y eso, eso es muy triste.