Siempre me he caracterizado por ser una persona vaga, una persona que gusta por no hacer nada más que hundirse en si mismo, eso es más que claro. Mi nombre es Raúl, y me dedico a grabar pornografía. Si, no es un oficio que sea muy "común". En este momento me encuentro en el hospital, relatando esta carta después de lo que paso hace un par de horas, me gustaría contar lo que paso la noche anterior, creo que es una historia que bien merece ser leída, en fin procedo a relatar lo que paso.
Era una tarde común y corriente, yo me la pase editando algunos vídeos que habíamos grabado previamente, había sido una sesión normal, nada fuera de lo común, cuando recibí una llamada, era mi jefe Solis,-un hombre robusto y de unos cuarenta años-:
-Raúl, ¿ya has acabado de editar lo que te pedí?
-No señor, justo me encuentro editando el material para subirlo lo más pronto posible a la página.
-Excelente, avísame cuando termines, tengo un negocio para ti en donde estoy seguro ganarás mucho dinero.
-Si señor, en cuanto termine yo me comunico con usted.
-Bien, pues no te quito más tu tiempo.
Después de eso, me apresure a terminar la edición y posteriormente a subir el material. Muchos dicen que trabajar en la industria del porno es algo genial, pues bien, a mi no me lo parece. Digo, eso de andar enfocando el como un tipo le calva la verga en lo más profundo de la vagina a una tipa no es algo que sea tan divertido, pero la pagan no es tan mala.
En fin, cuando termine mi trabajo procedí a marcarle a Solis:
-Jefe, ya he terminado de editar y subir el material. ¿Qué negocio es el que tiene en mente?
-¡Raúl! Que bueno escucharte, me alegro. Pues verás, hace un par de semanas me contacto un viejo compañero de negocios que se fue a Suiza, me ha contado unas cosas ¡tremendas! sobre el porno que se realiza allá, y ahora que esta aqui quiera hacer negocios. Quiere grabar material de calidad aquí, en México. Y pues necesitamos personal, eres un buen camarógrafo, y nos interesa contratarte, le he hablado muy bien de ti.
-Oh ya veo, con que es eso. Pues si, me interesa, siempre que sea trabajo no importa.
-¡Muy bien! Pues entonces te enviare el contrato a tu casa para que lo firmes ¿si? Nos estamos viendo, ¡haremos historia!
Terminó la llamada y me puse a limpiar el agujero en el que vivo, si, es una pocilga, pero cuando haya terminado de ahorrar lo suficiente podre irme de aqui.
Al día siguiente recibí el contrato que Solis prometió mandarme, abrí el sobre y saque el papel, le di una leída pues mi padre me había enseñado a que no debía firmar nada sin haberlo leído. Al terminar de leer el contrato me pareció que todo estaba normal, digo, había cosas algo extrañas, pero cuando vi el monto que me pagarían no dude en firmarlo.
Envié el contrato y espere a que me llamarán para rodar las escenas.
Al día siguiente, a eso del medio día me llamo Solís para decrime en donde debía presentarme para empezar el trabajo, me dijo que la grabación se llevaría a cabo en una mansión que la empresa tenía a las cuatro de la tarde de ese día. Yo ya sabía la localización de la casa, espere un rato y después tome mis llaves y me dirigía hacía allí.
Llegué y sólo estaba Solís en la sala de aquella casa, al verme llegar me dijo que la grabación sería en la piscina, así que me dirigía allí y prepare mi equipo, esperando a que llegaran los actores.
En lo que esperaba, de la casa salió un hombre, de traje blanco, gafas de sol, una barba que llegaba hasta el pecho, pero bien cuidada. No parecía tener más de cuarenta años. Llego y saludó afectuosamente a Solís, los dos se me acercaron mientras hablaba y empezamos una conversación:
-Así que tú eres Raúl ¿he? Pensé que eras menos joven jaja. En fin, mi nombre es Arturo, soy amigo de Solís y soy el director, por así decirlo. Mucho gusto.-estrecho mi mano-
-Mucho gusto señor Arturo, bueno, creo que ya sabe todo de mi, Solís debió haberle contado sobre mi trabajo.
-Si, en efecto mi buen amigo, me contó acerca de su trabajo y lo bien que lo realiza, así que no dude en contratarlo.
-Gracias por el trabajo señor, le aseguro que sacaremos buenas escenas.
-No lo dudo, no lo dudo. -Dijo afirmando con la cabeza-
En seguida, entraron una mujer enana, no pasaba más del metro y medio, era de tes oscura y tenía enormes senos para el cuerpo que tenía. Venía acompañada con un hombre igual, de tes negra y complexión delgada.
Parte del contrato decía que no debía entablar contacto social con los actores, así que me aparte a la parte trasera de la cámara y espera para dar la señal de grabar. Los actores me dieron la señal de estar listos y empecé a grabar, la escena empezó con el hombre negro sacándose los pantalones dejando al aire libre su miembro, y como es costumbre en esta empresa, el tenía un pene muy grande. A continuación la mujer de baja estatura comenzó a succionar su pene, no le cabía ni la mitad.
Todo corría no normalidad, el hombre se follaba intensamente la pequeña vagina de la actriz, ella sólo accedía a hacer un gesto de doloroso placer.
Aquí es cuando las cosas se empezaron a poner extrañas, hicimos un corte y el hombre negro se tomo dos pastillas de viagra, lo que le dio una enorme erección, su pende parecía algo irrompible; reanudamos la escena, pero esta vez el hombre tomo a la pequeña actriz y le calvo su pene hasta más no poder, se podía observar como la actriz hacía ademanes de dolor, yo estaba grabando de cerca, viendo la penetración, entonces de su vagina empezó a salir un liquido rojizo que mancho el lente de la cámara, era sangre-me dije- voltee a ver a Solís para ver si me decía algo, sólo me dio entender que tenía que seguir grabando, así que eso hice.
El tipo la penetro hasta el punto en que su pene dejo de verse, pues todo estaba metido en la pequeña actriz. Yo no podía creer lo que veía, el tipo le destrozo la vagina a la pobre mujer, ella sólo gritaba, pero no pedía que parara, grabe como aquel vigoroso miembro entraba u salia de ese estrecho hueco lleno de sangre y rasgaduras. La cámara pudo captar como el pene del sujeto hacía que su piel se rasgara y brotara sangre sin parar, así fue hasta que la actriz se desmayó de dolor.
Pensé que con lo ocurrido terminaríamos la escena, pero que equivocado estaba, mis ojos se desorbitaron al ver lo que seguía, con aquella actriz desmallada por y sangrando por la vagina, Arturo, el director de dijo al hombre de color que ahora la penetrara analmente, el hombre procedió.
Yo me acerque a Solís, para decirle que no me parecía correcto lo que estaba pasando:
-¡Solís! Esa chica necesita ayuda, tenemos que llamar a una ambulancia.
-¿Qué? Vamos Raúl, no es para tanto. Sólo tiene un poco de sangre, es todo. Además, firmaste un contrato ¿recuerdas? en el estipulaba claramente que sólo te dedicarías a grabar. Así que relájate y sigue con tu trabajo.
-Pero Solís, si se muere nos meteremos en muchos problemas.
-No morirá, todo esta muy bien planeado, así que tu tranquilo.-Afirmo con una sonrisa-
-Bien, espero que sea así.
Resignado volví a la cámara, aquel hombre negro introdujo su enorme pene en el ano de la chica que seguía desmallada, con esfuerzos se lo metió todo, y al igual que la vagina, este comenzó a sangrar, la chica no despertaba, seguía preocupado por ella, me preguntaba: ¿Y si se muere? Tengo que ayudarla. Pero el contrato me lo impedía, así que seguí grabando aquel espectáculo.
El tipo negro termino en su ano, inundando de semen su oscuro agujero, termino la escena y Arturo con un enorme gusto dijo:
-¡Excelente! ¡Bien hecho! Haremos mucho dinero con esto camaradas.
-Si, esto se venderá muy bien, ya ansío que salga a la venta este material de primera calidad.-Exclamo Solís-
-Ahora, a la escena que sigue, y la principal. -Exclamo excitado-
A continuación, de la casa salieron dos hombres enormes vestidos de traje blanco, ambos eran calvos y se dedicaron a llevarse a la mujer en brazos, esta jamás despertó...
Entonces, de la casa salieron cinco hombres negros, los cinco tenían la boca y los ojos sellados con cinta, eran guiados por los hombres de blanco que previamente habían salido por la pequeña actriz. Los llevaron hasta la piscina y se metieron al agua, ya dentro se tomaron de las manos haciendo un circulo.
Es ahí cuando comencé a grabar, todo iba normal, nada fuera de lo común, hasta que sacaron a la mujer negra de la escena previa; pero esta ves ella estaba amordazada de las manos y los pies, sus ojos estaban vendados al igual que el de los demás actores.
Lo que pasó a continuación fue algo que no creí en cuanto lo vi, fue algo lleno de horror, mis ojoso no atinaban a creer lo que estaba sucediendo, aquellos hombres de blanco tomaron a la mujer y le introdujeron una pera en la vagina, ese doloroso instrumento de tortura que al abrirlo dentro de la vagina provocaba enormes heridas. La mujer se retorció al sentirlo, pero era inútil, no podría hacer nada.
Quería dejar de grabar y parar todo eso, pero un extraño morbo en mi me lo impidió, quería seguir viendo y grabando lo que pasaba, la sangre salía del interior de la mujer como una cascada en el agua, la transparencia del agua de la alberca se vio opacada por la sangre que emanaba de la pequeña mujer.
Me giré para ver a Solís y el sólo vería con gran excitación la escena, me vio y sólo río e hizo seña de que debía seguir grabando. El miedo me inundo como una enorme ola y seguí grabando aquel horrible espectáculo.
A continuación el grupo de hombres comenzaron a beber el agua de la alberca con gran devoción, como si supieran lo que en ella había. Los hombres de blanco sacaron la pera de la vagina de la mujer y llevaron el mismo procedimiento pero esta vez en su ano, al igual que la vagina, este comenzó a sangrar mucho, la mujer, ya sin vida fue echada al centro de la piscina y los hombres empezaron a comérsela, en serio, clavaban sus dientes en aquel cuerpo inerte, mientras se llevaba a cabo esto, Arturo se acerco al agua con un libro tapizado de cuero café, lo abrió y recito palabras en un idioma antiguo, me pareció que era latín.
Sólo repetía lo siguiente:
"Corporum, tu accipere animam suam non saturabunt"
No sabía lo que decía, pero era algo malo, algo escalofriante estaba por ocurrir aquí, el agua de la alberca comenzó a ponerse negra, la sangre desapareció y los hombres se confundían en la oscuridad de aquella sustancia, de pronto un rugido enorme broto de la alberca; incrédulo, excitado, con mucho miedo, paralizado, así me sentía yo. No aceptaba lo que estaba viendo, todo lo que estaba pasando, era increíble, era un placer tortuoso grabar todo lo que estaba pasando.
De aquel oscuro líquido, emergió una criatura escamosa, de forma cónica, no tenía ojos, ni nariz. Sólo una enorme boca con afilados dientes, su cuerpo excretaba una niebla extraña, una niebla de un color entre blanco y negro, pero no gris, era un color que jamás había visto.
Sin decir nada, sin moverme seguí apuntando mi cámara hacía la criatura, que de un bocado se trago a Arturo, ¡lo había ingerido! Esto se había salido ce control, ¡era un jodida locura! loe que estaba ocurriendo, los hombres que aún seguían en la alberca fueron devorados rápidamente por esa criatura, Solís solo reía, como si le diera gusto lo que pasaba.
La criatura pareció percibir mi presencia, con gran agilidad apague la cámara y tome el cartucho, la solté y corrí rápidamente hacía la salida, la criatura me siguió con gran velocidad, pensé que era mi fin. Cuando Solís se puso entre ella y yo y me dijo: Cuando publiques esa cinta, guardános una parte de las ganancias ¿sale?-Lo dijo con gran tranquilidad y una sonrisa-
Al estar frente a esa cosa, repitió algo, nuevamente en latín:
"Tergum in tenebris, et dormiunt in aeternum"
Esa cosa lo ingirió al instante, pero justo después de eso, esa cosa se desvaneció en la niebla que eso mismo expulsaba de su cuerpo.
Atormentado por lo que había pasado regrese lleno de temor a mi agujero, y es ahora cuando escribo esto, siento que alguien debe leerlo, quien sea. Lo que me ha pasado merece saberse, la brujería existe, y es algo que me atemoriza ahora. Pastearé la cinta en internet, ganaré dinero con eso, lo suficiente como para dejar el negocio.
Pero como Solís me dijo, les guardaré su parte, con estas cosas no se sabe si puedan volver, y si lo hacen. No quiero se la víctima se su enojo.